Acereros mexicanos piden a Sheinbaum aranceles para defenderse de Trump

La industria siderúrgica mexicana ha solicitado al gobierno de Claudia Sheinbaum imponer un arancel del 25% a las importaciones de acero y aluminio provenientes de Estados Unidos. Esta petición surge en respuesta a las medidas proteccionistas del expresidente Donald Trump, quien desde su primer mandato estableció impuestos similares a las exportaciones mexicanas de estos materiales.

Durante la asamblea anual de la Cámara de la Industria de Transformación (Caintra), en Nuevo León, líderes del sector acerero expresaron su preocupación por el impacto que estas políticas han tenido en la industria mexicana. Argumentan que la imposición de estos aranceles ayudaría a nivelar el campo de juego, protegiendo a los productores nacionales y reduciendo la dependencia de importaciones estadounidenses.

México es el decimoquinto productor de acero a nivel mundial y tiene una industria que genera miles de empleos. Sin embargo, la política comercial de Estados Unidos ha puesto en jaque la competitividad del sector. Desde marzo, las empresas mexicanas han enfrentado aranceles adicionales que han afectado sus costos de exportación y han reducido su acceso al mercado estadounidense.

Claudia Sheinbaum ha mostrado apertura a las demandas del sector y aseguró que su administración evaluará la viabilidad de estos aranceles. No obstante, cualquier medida de este tipo podría generar tensiones comerciales con Estados Unidos, el principal socio comercial de México.

El tema de los aranceles al acero y aluminio no solo impacta a la industria siderúrgica, sino también a sectores clave como la construcción y la manufactura automotriz, que dependen de estos insumos. La decisión de Sheinbaum marcará un punto crucial en la política comercial mexicana en un momento donde la relación con Estados Unidos se mantiene en constante negociación.

El futuro de la industria acerera mexicana dependerá de las estrategias que el gobierno implemente para contrarrestar las medidas proteccionistas de Trump y fortalecer la competitividad del sector en el ámbito internacional.

La posible imposición de aranceles al acero y aluminio también repercutiría en la logística y el transporte de mercancías. Un incremento en costos podría afectar la cadena de suministro, generando ajustes en las rutas comerciales y en la planificación del transporte de estos materiales esenciales. Empresas de logística y freight forwarding deberán adaptarse a posibles cambios en la demanda y a nuevas estrategias de importación y exportación para mantener la eficiencia operativa en un entorno comercial en evolución.

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